Colgante camafeo (próximamente)

Tengo desde hace algún tiempo el proyecto en mente de hacerme un colgante con forma de camafeo, con una cápsula y una calavera dentro. Hasta ahí ningún problema; todo muy bonito, perfecto e ideal. El inconveniente se me presenta cuando en ninguna tienda de manualidades cercana encuentro la resina plástica que necesito para su confección; pero ¿¡cómo puede ser tan complicado vender un mísero bote de resina plástica transparente!? Como propietaria de una tienda especializada, no dudaría en venderla (o quizá sí, pero eso ya lo dejaríamos para el supuesto de que realmente poseyese dicho comercio; cosa que no es).

Esta semana estuve en Leroy Merlin, y yo, muy ingenua y cuca, acudí ilusionada porque creía, ciegamente, que allí lo encontraría; pero nada, porque ¿qué me iba a hacer a mí pensar que en un almacén de materiales de construcción, pinturas, RESINAS, ... iba a encontrar, precisamente, ¡resina plástica!
En todo Leroy no encontré la resina. Incluso pregunté a uno de los empleados de la sección donde estaban las ¡RESINAS! que si había alguna que se adaptase a mis innumerables necesidades (solidificación plástica y transparente; punto y final), y lo único que pudo hacer el chico fue remitirme al Corte Inglés (¡Olalá!), y que una vez en la sección de librería preguntase por el apartado de manualidades; y que allí pidiese fimo (un material similar a la plastilina, que solidifica calentando) ¿Cómo terminé la tarde? Volviendo a mi casa sin fimo, sin resina, y molde donde solidificara la desaparecida resina (que este es otro tema que hay que echar de comer aparte).

En definitiva: seguiré buscando. Porque daré 1546389432 vueltas a tirar la toalla con el primer obstaculillo (que comienza en que solo tengo la base del colgante, y acaba en que no dispongo de más del cincuenta por ciento del material).


Lo que pretendo hacer es algo similar a esto, pero con relieve, ya que la calavera es una lámina plana impresa.


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