En España, según dicen, las leyes se aplican a todos por igual. Según esas leyes, todos los ciudadanos son sometidos a la misma doctrina, a las mismas limitaciones y las mismas supestas libertades.
Conforman, o eso pretenden, los carriles por los que la sanidad, los derechos o la educación discurren, aunque esta última, la educación, siga dichas leyes cuando sea conveniente, o cuando, simplemente, se prefiera.
Estudiantes de segundo de bachillerato, da igual lo mucho que te esfuerces, todo aquello que sacrifiques... porque al fin y al cabo, tu futuro está en manos de la inestabilidad, falta de profesionalidad y nula vocación de funcionarios, en ocasiones, que estudiaron la magisterio con una pistola en pistola en la sien ¿Y por qué digo eso? Porque de no ser así, solo carecerían de empatía, y creo que eso no es motivo suficiente.
Y perteneciente al colectivo LGTB, soy una de esas personas por las que giras la cabeza cuando te cruzas con ellas... Incluso puedo llegar a tener sentido del humor si te descuidas. Y RECUERDA: no pienso mientras tecleo (I'm sorry, bitch)
TEXTO SUELTO: Profesores SIN empatía
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