Qué buena vida que llevan los mortales,
pendientes de sus necesidades;
con la única meta para miles de finales;
qué fantasía son algunas edades,
qué locura es mantener viva familia y amantes;
qué dichosa cura es volar a Marte,
plantar allí un cactus, y regarlo con mi arte...
Y ahora, lector@s, confesad todas las verdades.
-DT-
No hay comentarios:
Publicar un comentario