DESVARIACIÓN: Dibuja una sonrisa en tu cara y sal a la calle

No me encuentro bien conmigo misma.

No estoy cómoda con aquello que soy. La gente (sobre todo la más cercana a mí, concretamente UNA persona) no me acepta; no respeta que yo haya nacido de tal modo, y que tengo el mismo derecho que cualquiera a querer a quien considere... de quien me enamore arbitrariamente, porque no fui yo quien decidió eso.

Me doy pena de mí misma.

Estas navidades están siendo las peores de mi vida (y eso que los 3 últimos años también tienen muchas papeletas para llevarse este título). Esta persona que no me considera digna de la normalidad que deseaba para mí, rompe en llanto cada vez que surge un tema que aluda lo más mínimo a la homosexualidad ¿por qué? porque él/ella no podrá tener (ni ofrecer) lo que todxs aportan a sus familias normalmente. Lo que parece no saber, es que muchas de las personas a las que tiene en un pedestal, también son gays, lesbianas, bisexuales o incluso transexuales; pero eso, en el caso de que conociese la verdad de toda esa gente, carecería de peso, pues su familiar no es normal, y ello constituye motivo de vergüenza pública y propia.

Me duele cada palabra que escribo, pero al mismo tiempo cura un poco cada una de las heridas que, hasta el día de hoy, ha ido sufriendo y acumulando mi cuerpo.

Pensaba que con el paso del tiempo esta situación iba a mejorarse, pero lejos de ello, no ha hecho más que infectar la vida de quienes comparten mi verdad.

-DT-

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