Poema: Mi diosa egipcia

Amante del frío,
defensora del saber,
traviesa compañera,
débil, y fuerte a la vez.

Cambiante definición
de pequeña complexión,
diminutos detalles
e inocentes necesidades.

Dieciséis fueron las lunas,
del décimo mes, su cuna;

y las mismas sus armas,
que la defienden,
con las que crece y demanda
la atención: con gracias, toques
y una habilidad extraña.

Colmada de nata vino,
manchada de cacao;
inconfundible sonido,
salpicando vegetal,
y el gusto equino.

Amiga del diálogo,
soñadora en guardia;

Agradecida ronronea,
vibrante recompensa;
mi pequeña: la más bella.

Simplemente adoro su carácter,
su personalidad activa;

Lo daría todo por mi princesa,
mi faraona, mi diosa egipcia.

-DT-

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